CAPITULO 18: AMOR SIN LIMITES (¡¡¡GRAN FINAL!!!)
***PERSONAJE ESPECIAL RECURRENTE:
*Karol G. (Foto: Karol G.):
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🪩 CAPÍTULO 18: AMOR SIN LÍMITES (¡¡¡GRAN FINAL!!!)
El sábado por la noche, el ambiente dentro de la discoteca más cotizada de Miami es sencillamente eléctrico. Magdalena ha decidido dejar atrás las tensiones del pasado y salir a disfrutar de la noche en compañía de su inseparable amiga Fer. En la cabina de control, las luces de neón parpadean al ritmo de los ecualizadores mientras el carismático DJ Angel ameniza la velada, tomando el micrófono para lanzar una icónica frase que desata los vítores de la multitud:
—“Live from Miami... It’s Saturday Night!!!”
Al instante, las bocinas comienzan a retumbar con una perfecta transición musical que mezcla los éxitos urbanos de Bad Bunny, la energía de la estrella invitada Karol G. y las pistas de Huntr/x, entrelazadas con clásicos de la era disco como “Fly Robin Fly” de Silver Convention y el ritmo pop de “Super Trouper” de ABBA. La pista se enciende por completo cuando empieza a sonar una pieza sumamente movida y tropical, el clásico vallenato “Esperanza” de Carlos Vives:
—¡Hola, guapo! Qué tremendo y maravilloso milagro encontrarte por estos rumbos esta noche —saluda Fer, arrastrando las palabras con picardía.
—Oh, hi, girls! La verdad es que quise relajarme un poco de la rutina y decidí venir a pasar el rato aquí. ¿Qué tal la están pasando? ¿Están disfrutando de la buena música?
—¡Oh, pero por supuesto que sí! —exclama Fer, dando un leve paso hacia él—. Este DJ es una auténtica genialidad. Oye, da la casualidad de que justo ahora está sonando mi canción favorita de toda la vida... ¿Te gustaría bailar esta pieza conmigo?
—“Live from Miami... It’s Saturday Night!!!”
Al instante, las bocinas comienzan a retumbar con una perfecta transición musical que mezcla los éxitos urbanos de Bad Bunny, la energía de la estrella invitada Karol G. y las pistas de Huntr/x, entrelazadas con clásicos de la era disco como “Fly Robin Fly” de Silver Convention y el ritmo pop de “Super Trouper” de ABBA. La pista se enciende por completo cuando empieza a sonar una pieza sumamente movida y tropical, el clásico vallenato “Esperanza” de Carlos Vives:
“Yo pensé que era esperanza / Y es que la esperanza es verde... / Yo pensé que era esperanza / Y es que la esperanza es verde...”
En medio del fulgor de las luces robóticas, la silueta de Domingo se abre paso entre la multitud. Al divisarlo, Fer adopta de inmediato una postura sumamente coqueta, acomodándose el cabello con sensualidad, mientras que Magdalena, presa de una repentina timidez, muerde su labio inferior y desvía sutilmente la mirada.
—¡Hola, guapo! Qué tremendo y maravilloso milagro encontrarte por estos rumbos esta noche —saluda Fer, arrastrando las palabras con picardía.
—Oh, hi, girls! La verdad es que quise relajarme un poco de la rutina y decidí venir a pasar el rato aquí. ¿Qué tal la están pasando? ¿Están disfrutando de la buena música?
—¡Oh, pero por supuesto que sí! —exclama Fer, dando un leve paso hacia él—. Este DJ es una auténtica genialidad. Oye, da la casualidad de que justo ahora está sonando mi canción favorita de toda la vida... ¿Te gustaría bailar esta pieza conmigo?
Domingo le sonríe con cortesía, pero de inmediato desvía sus ojos negros con profunda intensidad hacia la otra joven, ignorando sin querer el ofrecimiento.
—Hola, Magdalena.
—Hola, Domingo... —responde ella, encorvando los hombros de manera sumamente coqueta y regalándole una tierna sonrisa.
—¿Te gustaría hacerme el honor de bailar esta pieza conmigo en la pista?
—Acepto encantada, Domingo.
El joven toma delicadamente a Magdalena de la mano y la guía hacia el centro de la abarrotada pista de baile. Ambos se toman de la cintura y del hombro, comenzando a moverse al unísono mientras se miran fijamente a los ojos en un silencio absoluto que lo dice todo. A unos metros de distancia, Fer se cruza de brazos con una expresión de profunda frustración y desencanto al ver cómo el chico que le quita el sueño se pierde en los brazos de su amiga. Al notar su soledad, DJ Angel deja la consola programada con un fade automático, sale de la cabina y se aproxima a hablar con ella.
—Hola, Magdalena.
—Hola, Domingo... —responde ella, encorvando los hombros de manera sumamente coqueta y regalándole una tierna sonrisa.
—¿Te gustaría hacerme el honor de bailar esta pieza conmigo en la pista?
—Acepto encantada, Domingo.
El joven toma delicadamente a Magdalena de la mano y la guía hacia el centro de la abarrotada pista de baile. Ambos se toman de la cintura y del hombro, comenzando a moverse al unísono mientras se miran fijamente a los ojos en un silencio absoluto que lo dice todo. A unos metros de distancia, Fer se cruza de brazos con una expresión de profunda frustración y desencanto al ver cómo el chico que le quita el sueño se pierde en los brazos de su amiga. Al notar su soledad, DJ Angel deja la consola programada con un fade automático, sale de la cabina y se aproxima a hablar con ella.
—Hola, Fer. Qué grata y hermosa sorpresa encontrarte por aquí esta noche.
—Hola, Angel... Pues, se hace lo que se puede. Estoy bien, supongo.
—¿Te ocurre algo malo? Noté desde la cabina que tu semblante cambió por completo y te ves muy desanimada.
—Pues... la verdad es que el chico que me fascina prefiere bailar con otra mujer. Míralos, parecen sacados de una película.
—Vamos, mi querida Fer, no te pongas así por eso. En este lugar habemos muchos hombres guapos que daríamos lo que fuera por tener la dicha de bailar una sola pieza contigo.
—¿Ah, sí? ¿Y se puede saber en dónde están escondidos esos hombres guapos, según tú?
—Pues... aquí mismo tienes a uno —responde Angel, encorvando los hombros con una adorable timidez que delata sus verdaderos sentimientos.
Fer contempla detenidamente a DJ Angel, descubriendo una chispa especial en su mirada, y le guiña el ojo con picardía. Sin pensarlo dos veces, acepta su mano y ambos se dirigen a la pista para unirse al compás de “Esperanza”. El resto de las parejas bailan amenamente, contagiadas por la energía caribeña de la canción; levantan los brazos hacia el cielo en perfecta sincronía, bajan uno, suben el otro de forma alterna y, de un momento a otro, los invitados se sujetan por los hombros para armar el tradicional "trencito" que recorre el establecimiento. Todos disfrutan de un momento sumamente alegre y festivo.
—Hola, Angel... Pues, se hace lo que se puede. Estoy bien, supongo.
—¿Te ocurre algo malo? Noté desde la cabina que tu semblante cambió por completo y te ves muy desanimada.
—Pues... la verdad es que el chico que me fascina prefiere bailar con otra mujer. Míralos, parecen sacados de una película.
—Vamos, mi querida Fer, no te pongas así por eso. En este lugar habemos muchos hombres guapos que daríamos lo que fuera por tener la dicha de bailar una sola pieza contigo.
—¿Ah, sí? ¿Y se puede saber en dónde están escondidos esos hombres guapos, según tú?
—Pues... aquí mismo tienes a uno —responde Angel, encorvando los hombros con una adorable timidez que delata sus verdaderos sentimientos.
Fer contempla detenidamente a DJ Angel, descubriendo una chispa especial en su mirada, y le guiña el ojo con picardía. Sin pensarlo dos veces, acepta su mano y ambos se dirigen a la pista para unirse al compás de “Esperanza”. El resto de las parejas bailan amenamente, contagiadas por la energía caribeña de la canción; levantan los brazos hacia el cielo en perfecta sincronía, bajan uno, suben el otro de forma alterna y, de un momento a otro, los invitados se sujetan por los hombros para armar el tradicional "trencito" que recorre el establecimiento. Todos disfrutan de un momento sumamente alegre y festivo.
Al concluir la melodía, entre risas y aplausos, el grupo regresa hacia la zona de las mesas VIP para refrescarse. De pronto, una voz suave e inconfundible llama a Magdalena por la espalda: «¡Madga!». La joven youtuber voltea de inmediato y se queda completamente boquiabierta, con los ojos abiertos de par en par, al reconocer la cabellera y el rostro de la mismísima Karol G.—¡¿Karol G.?! —exclama Magdalena, conteniendo el aliento por la sorpresa—. ¡No puedo creerlo!
—¡Hola! Eres Magda, la youtuber, ¿verdad? —dice la superestrella paisa con su característica calidez y una enorme sonrisa.
—Sí, soy yo... No puedo creer que me conozcas.
—Pues déjame decirte que tu canal de YouTube es sumamente bueno, nena. Me encanta el contenido que subes y tu forma de conectar con la gente. Te felicito de corazón.
—Oh, muchísimas gracias... Pero la verdad es que hace bastante tiempo que no posteo material nuevo ni subo videos por cuestiones personales.
—Qué tremenda lástima, de verdad, porque a mí me fascina la forma tan auténtica en la que escribes y te expresas. Tienes un estilo único.
—¿En serio piensas eso? —pregunta Magdalena, rascándose la nuca con cierta vergüenza—. La verdad es que, si te soy sincera, en varios de mis primeros vlogs no me expresé de la mejor manera sobre tu propuesta musical... lo lamento.
—Nena, la verdad es que yo respeto muchísimo tu sinceridad y tu ojo crítico. No a todo el mundo le tiene que gustar lo mismo. Pero lo que es innegable es que tienes un talento descomunal para la comunicación. Vas a llegar muy lejos, acuérdate de mí.
—Bueno... es un verdadero halago y un honor escuchar semejantes palabras de una artista de tu nivel, Karol. Muchísimas gracias.
En ese preciso momento, los acordes de una pieza antigua y sumamente rítmica, la emblemática “Taj Mahal” de Jorge Ben Jor, comienzan a inundar la acústica del lugar. Domingo aprovecha el cambio de ritmo, da un paso al frente y vuelve a solicitar la compañía de Magdalena con una reverencia juguetona. Ella acepta encantada, pide permiso a la estrella de la música y regresa a la pista de baile para dejarse llevar por el misticismo del tema brasileño. Por su parte, Fer no pierde el tiempo, toma de la mano a DJ Angel y se une al baile:
“Taj Mahal, Taj Mahal / Tê-tê-tê, Têtêretê / Tê-tê, Têtêretê...”
Al concluir la maravillosa interpretación que pone a sudar a todos los asistentes, las luces principales se apagan y un potente reflector enfoca el escenario principal. Con una energía arrolladora, Karol G. sube al escenario, tomando el micrófono para deleitar a la eufórica clientela interpretando sus éxitos más coreados a nivel mundial, cerrando con broche de oro al cantar las vibrantes notas de su más reciente y aclamado éxito comercial, “Papacito”.
🕊️ EL ADIÓS DE UN ÁNGEL Y UN AMOR SIN BARRERAS
Mientras tanto, en la tranquilidad del lujoso penthouse, Ana Lu se encuentra de visita en el departamento de José Emilio Arizmendi. Se encuentran completamente solos en la intimidad de la residencia. Minutos antes, la pequeña Noelia se había quedado profundamente dormida sobre el sofá debido al cansancio de la jornada; José Emilio, con un infinito amor paternal, la toma delicadamente en sus brazos para cargarla y trasladarla con suavidad hasta la comodidad de su cama. Ana Lu lo acompaña a la habitación en absoluto silencio, y ambos se detienen junto al colchón para contemplar con inmensa ternura el pacífico rostro de la niña durmiendo.
—Es una niña verdaderamente extraordinaria, José Emilio... —susurra Ana Lu, acomodándole las mantas a la menor—. Posee una inteligencia brillante y un corazón de oro. No por nada tiene un historial impecable de puras calificaciones "A" en mis clases.
—Ella es, sin duda alguna, mi más grande orgullo y el motor de mi vida —responde José Emilio con los ojos brillantes de emoción.
—Bueno... vamos a dejarla descansar en paz. ¿Te parece si vamos a platicar a la sala?
—Sí, por supuesto, vamos.
Ambos se retiran con pasos sigilosos del cuarto infantil y entornan la puerta de madera despacio para no perturbar el sueño de la pequeña. Una vez instalados en la amplitud de la sala, José Emilio camina hacia el equipo de sonido y enciende una suave música ambiental para romper la tensión. De los parlantes comienza a emanar la melancólica y profunda melodía de “Let Her In”, una balada clásica de los años setenta interpretada por John Travolta. José Emilio se deja envolver por la sensibilidad de las notas y avanza con paso lento hacia la bellísima profesora de su hija.
Por espacio de unos segundos, ninguno de los dos pronuncia una sola palabra; simplemente se limitan a sostenerse la mirada con una intensidad que acelera los latidos de sus pechos. Ana Lu esboza una sonrisa angelical y le guiña el ojo con una coquetería fina y madura. Él, sintiéndose el hombre más afortunado de la Tierra, encorva ligeramente los hombros y suelta un hondo suspiro al tener tan cerca a esa mujer que lo ha cautivado desde el primer día. Tal como reza la letra de la canción, es la oportunidad perfecta para dejar que una maravillosa mujer entre de lleno a su vida para sanar sus heridas. Ana Lu frunce ligeramente sus labios rojos, invitándolo implícitamente a romper la distancia; José Emilio acorta el espacio restante, aproxima su rostro y junta sus labios con los de ella, dispuestos a fundirse en el beso que tanto han postergado.
De repente, una ráfaga de viento helado recorre el departamento, agitando las cortinas de la sala de forma imprevista y apagando las luces por un instante. Ana Lu se separa abruptamente, experimentando un estremecimiento en la espina dorsal al percibir una energía celestial en la habitación: es la inequívoca presencia del espíritu de Noelia madre.
“Gonna let her in / Gonna let her in, um-hmm / Gonna let her in my life / Let her in my life...”
Por espacio de unos segundos, ninguno de los dos pronuncia una sola palabra; simplemente se limitan a sostenerse la mirada con una intensidad que acelera los latidos de sus pechos. Ana Lu esboza una sonrisa angelical y le guiña el ojo con una coquetería fina y madura. Él, sintiéndose el hombre más afortunado de la Tierra, encorva ligeramente los hombros y suelta un hondo suspiro al tener tan cerca a esa mujer que lo ha cautivado desde el primer día. Tal como reza la letra de la canción, es la oportunidad perfecta para dejar que una maravillosa mujer entre de lleno a su vida para sanar sus heridas. Ana Lu frunce ligeramente sus labios rojos, invitándolo implícitamente a romper la distancia; José Emilio acorta el espacio restante, aproxima su rostro y junta sus labios con los de ella, dispuestos a fundirse en el beso que tanto han postergado.
De repente, una ráfaga de viento helado recorre el departamento, agitando las cortinas de la sala de forma imprevista y apagando las luces por un instante. Ana Lu se separa abruptamente, experimentando un estremecimiento en la espina dorsal al percibir una energía celestial en la habitación: es la inequívoca presencia del espíritu de Noelia madre.
—¿Qué te pasa, Ana Lu? ¿Por qué tiemblas así? —pregunta José Emilio, desconcertado.
—Es ella, José Emilio... Es el espíritu de Noelia, tu difunta esposa. Ella está aquí con nosotros.
—¡¿Noelia?! ¿En dónde estás, mi amor? —pregunta el hombre, buscando desesperadamente con la mirada por cada rincón del salón.
—Aquí mismo estoy, mi querido José Emilio... —pronuncia una voz celestial y melodiosa que parece emanar del aire mismo.
En ese preciso instante, justo en el centro de la sala, emerge una bellísima silueta femenina envuelta en un halo de luz blanca y pura. José Emilio se lleva las manos al rostro, con las lágrimas desbordando sus ojos ante la emoción incontrolable de volver a ver el rostro de su gran amor del pasado.
—Hola, mi hermosa Noelia...
—Hola, José Emilio... Ha llegado finalmente mi hora de partir hacia la luz definitiva. He venido únicamente para despedirme de ti.
—Por favor, te lo ruego, no te vayas todavía... Me haces una falta inmensa en este mundo, no sé cómo seguir adelante sin ti —suplica el hombre, dando un paso hacia la aparición.
—Mi tiempo en este plano terrenal ha concluido por completo, mi amor. Hoy te dejo en la mejor de las compañías, bajo el cuidado de Ana Lu. Ella posee un alma pura y sabrá cuidarte, protegerte y amarte con la misma inmensidad con la que yo siempre te he amado desde el primer día.
—Te amo con toda mi alma, Noelia... Jamás te olvidaré.
—Y yo te amo a ti, José Emilio... Nuestro amor jamás morirá y estará siempre guardado en mi esencia. El verdadero amor no conoce de límites terrenales, y te aseguro que trascenderá con fuerza más allá del tiempo, de la muerte y de la distancia.
—Es verdad, mi vida... El amor no tiene límites.
—Es ella, José Emilio... Es el espíritu de Noelia, tu difunta esposa. Ella está aquí con nosotros.
—¡¿Noelia?! ¿En dónde estás, mi amor? —pregunta el hombre, buscando desesperadamente con la mirada por cada rincón del salón.
—Aquí mismo estoy, mi querido José Emilio... —pronuncia una voz celestial y melodiosa que parece emanar del aire mismo.
En ese preciso instante, justo en el centro de la sala, emerge una bellísima silueta femenina envuelta en un halo de luz blanca y pura. José Emilio se lleva las manos al rostro, con las lágrimas desbordando sus ojos ante la emoción incontrolable de volver a ver el rostro de su gran amor del pasado.
—Hola, mi hermosa Noelia...
—Hola, José Emilio... Ha llegado finalmente mi hora de partir hacia la luz definitiva. He venido únicamente para despedirme de ti.
—Por favor, te lo ruego, no te vayas todavía... Me haces una falta inmensa en este mundo, no sé cómo seguir adelante sin ti —suplica el hombre, dando un paso hacia la aparición.
—Mi tiempo en este plano terrenal ha concluido por completo, mi amor. Hoy te dejo en la mejor de las compañías, bajo el cuidado de Ana Lu. Ella posee un alma pura y sabrá cuidarte, protegerte y amarte con la misma inmensidad con la que yo siempre te he amado desde el primer día.
—Te amo con toda mi alma, Noelia... Jamás te olvidaré.
—Y yo te amo a ti, José Emilio... Nuestro amor jamás morirá y estará siempre guardado en mi esencia. El verdadero amor no conoce de límites terrenales, y te aseguro que trascenderá con fuerza más allá del tiempo, de la muerte y de la distancia.
—Es verdad, mi vida... El amor no tiene límites.
José Emilio se aproxima al halo de luz y junta sus labios con los del espíritu de Noelia, fundiéndose en un tierno, etéreo y prolongado beso de despedida que trasciende las barreras entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Ana Lu contempla la escena conmovida hasta las lágrimas, presenciando el acto de amor más puro y respetuoso que jamás haya visto. Con total discreción, la maestra da media vuelta para retirarse y otorgarles privacidad, pero el espíritu de Noelia la detiene con un suave llamado.
—Ana Lu, por favor no te marches... Te confío con toda la fuerza de mi alma el bienestar de mi marido y de mi pequeña hija. Sé perfectamente que en tus manos ellos serán inmensamente felices.
—Te doy mi palabra de honor de que así será, Noelia... Los cuidaré con mi vida y los haré muy felices. Gracias por otorgarme tu bendición.
—No tienes absolutamente nada que agradecerme, Ana Lu. Al contrario, soy yo quien te agradece a ti por tu don y por otorgarme esta maravillosa oportunidad de despedirme de los amores de mi vida. Te pido un favor: mándale unos muy afectuosos saludos a tu señora madre, doña Lydia, de mi parte.
—Por supuesto que se los daré.
—Ana Lu, por favor no te marches... Te confío con toda la fuerza de mi alma el bienestar de mi marido y de mi pequeña hija. Sé perfectamente que en tus manos ellos serán inmensamente felices.
—Te doy mi palabra de honor de que así será, Noelia... Los cuidaré con mi vida y los haré muy felices. Gracias por otorgarme tu bendición.
—No tienes absolutamente nada que agradecerme, Ana Lu. Al contrario, soy yo quien te agradece a ti por tu don y por otorgarme esta maravillosa oportunidad de despedirme de los amores de mi vida. Te pido un favor: mándale unos muy afectuosos saludos a tu señora madre, doña Lydia, de mi parte.
—Por supuesto que se los daré.
En ese momento, la puerta de la habitación se abre y la pequeña Noelia ingresa a la sala tallándose los ojos. Al ver la silueta luminosa de su progenitora, el rostro de la niña se ilumina con una alegría desbordante.
—¡¿Mami?! ¡¡¡Mami, estás aquí!!! —exclama la niña, corriendo hacia el centro de la habitación.
—Hola, mi chiquita hermosa... He venido a decirte que te amo con todo mi corazón. Te dejo bajo el amoroso cuidado de Ana Lu; ella va a cuidar muy bien de ti a partir de ahora, hazle siempre caso.
—Sí, mami... La maestra Ana Lu es sumamente buena, linda y cariñosa conmigo.
—Lo sé perfectamente, mi amor. Cuídate mucho, mi vida, ha llegado el momento de mi partida al cielo. Y que no se te olvide que se aproxima tu cumpleaños... Pásala increíble, mi niña.
—¡¡¡Así será, mami! ¡Te prometo que tendré la mejor fiesta de cumpleaños de toda mi vida!!!
—Por supuesto que sí, mi amor —interviene José Emilio, abrazando a su hija por los hombros—. Tu padre hará hasta lo imposible con tal de ver una sonrisa de felicidad en el rostro de nuestra hija.
Es en ese instante cuando una ráfaga de luz blanca y resplandeciente inunda por completo la estancia, envolviendo la silueta de Noelia madre. Con una lentitud majestuosa, la luz comienza a elevar el espíritu hacia lo alto, disolviéndose suavemente a través del techo con rumbo al firmamento.
—¡¿Mami?! ¡¡¡Mami, estás aquí!!! —exclama la niña, corriendo hacia el centro de la habitación.
—Hola, mi chiquita hermosa... He venido a decirte que te amo con todo mi corazón. Te dejo bajo el amoroso cuidado de Ana Lu; ella va a cuidar muy bien de ti a partir de ahora, hazle siempre caso.
—Sí, mami... La maestra Ana Lu es sumamente buena, linda y cariñosa conmigo.
—Lo sé perfectamente, mi amor. Cuídate mucho, mi vida, ha llegado el momento de mi partida al cielo. Y que no se te olvide que se aproxima tu cumpleaños... Pásala increíble, mi niña.
—¡¡¡Así será, mami! ¡Te prometo que tendré la mejor fiesta de cumpleaños de toda mi vida!!!
—Por supuesto que sí, mi amor —interviene José Emilio, abrazando a su hija por los hombros—. Tu padre hará hasta lo imposible con tal de ver una sonrisa de felicidad en el rostro de nuestra hija.
Es en ese instante cuando una ráfaga de luz blanca y resplandeciente inunda por completo la estancia, envolviendo la silueta de Noelia madre. Con una lentitud majestuosa, la luz comienza a elevar el espíritu hacia lo alto, disolviéndose suavemente a través del techo con rumbo al firmamento.
Ana Lu, la pequeña Noelia y José Emilio permanecen abrazados, contemplando con una sonrisa de paz cómo el espíritu se desvanece por completo en el cielo estrellado. Tras unos instantes de silencio, José Emilio toma las manos de la maestra y la mira con profunda devoción.
—Y bien... ¿Qué dices ahora, mi bella Ana Lu? ¿Aceptarías formalmente iniciar una relación sentimental y un compromiso conmigo?
—Bueno... tú sabes de sobra que existe una estricta política escolar que prohíbe terminantemente a los profesores relacionarse sentimentalmente con los padres de familia de sus alumnos... pero creo firmemente que “we can work it out”... podemos ingeniárnoslas para trabajarlo con discreción y salir adelante.
Sin esperar un segundo más, Ana Lu y José Emilio unen sus labios en un tierno y apasionado beso que sella el inicio de su historia de amor, mientras la pequeña Noelia salta de alegría y aplaude eufórica al ver a su padre y a su querida profesora finalmente juntos y felices.
—Y bien... ¿Qué dices ahora, mi bella Ana Lu? ¿Aceptarías formalmente iniciar una relación sentimental y un compromiso conmigo?
—Bueno... tú sabes de sobra que existe una estricta política escolar que prohíbe terminantemente a los profesores relacionarse sentimentalmente con los padres de familia de sus alumnos... pero creo firmemente que “we can work it out”... podemos ingeniárnoslas para trabajarlo con discreción y salir adelante.
Sin esperar un segundo más, Ana Lu y José Emilio unen sus labios en un tierno y apasionado beso que sella el inicio de su historia de amor, mientras la pequeña Noelia salta de alegría y aplaude eufórica al ver a su padre y a su querida profesora finalmente juntos y felices.
🎶 LA GRAN VELADA ESCOLAR Y EL ORGULLO DE LLIWSISA
Finalmente, tras largas, intensas y agotadoras horas de ensayo bajo la estricta tutela del profesor Finn, llega el tan esperado día de la gran gala musical escolar. En los bastidores, los instrumentos están listos y la joven Magdalena se acomoda frente al piano de cola para acompañar los arreglos musicales. Sin embargo, a escasos minutos de abrir el telón, la pequeña Lillwsisa experimenta una crisis de pánico escénico y se niega rotundamente a salir a cantar. El profesor Finn corre de un lado a otro con las manos en la cabeza, visiblemente preocupado.
—A ver, Lillwsisa, ¿qué es lo que te pasa, por favor? —suplica el docente—. Esta es tu gran oportunidad de brillar ante toda la escuela, eres la voz principal del coro y todos dependen de ti.
—Es que tengo mucho miedo, profesor... No sé si sea correcto que yo haga esto en el escenario.
—¡Mucho ánimo y fuerza, mi hermosa Lillwsisa! —interviene la profesora Ana Lu, agachándose a su altura—. Tu familia completa se encuentra sentada en las primeras filas del auditorio esperándote.
—¿Mis padres vinieron a verme?
—Sí, mi amor. Vinieron todos. Recuerda perfectamente lo que platicamos en el penthouse, ¿no es así? Vamos, no los vayas a desilusionar ahora; sal al escenario y entrega lo mejor de tu talento. Recuerda siempre que eres una guerrera fuerte y capaz.
—¡Go ahead, honey! —exclama el profesor Finn, aplaudiendo con entusiasmo—. ¡You will kill it! ¡Come on! (¡Adelante, cariño! ¡La vas a romper! ¡Vamos!)
—A ver, Lillwsisa, ¿qué es lo que te pasa, por favor? —suplica el docente—. Esta es tu gran oportunidad de brillar ante toda la escuela, eres la voz principal del coro y todos dependen de ti.
—Es que tengo mucho miedo, profesor... No sé si sea correcto que yo haga esto en el escenario.
—¡Mucho ánimo y fuerza, mi hermosa Lillwsisa! —interviene la profesora Ana Lu, agachándose a su altura—. Tu familia completa se encuentra sentada en las primeras filas del auditorio esperándote.
—¿Mis padres vinieron a verme?
—Sí, mi amor. Vinieron todos. Recuerda perfectamente lo que platicamos en el penthouse, ¿no es así? Vamos, no los vayas a desilusionar ahora; sal al escenario y entrega lo mejor de tu talento. Recuerda siempre que eres una guerrera fuerte y capaz.
—¡Go ahead, honey! —exclama el profesor Finn, aplaudiendo con entusiasmo—. ¡You will kill it! ¡Come on! (¡Adelante, cariño! ¡La vas a romper! ¡Vamos!)
La pequeña Noelia y el niño Deniz Cihan toman cariñosamente a Lillwsisa por los brazos, dándole el empujón de confianza definitivo. Los niños salen en fila al escenario y, al instante, el público asistente los ovaciona con aplausos y vítores eufóricos. Entre la multitud en el auditorio se encuentra Domingo, quien ha venido exclusivamente para apoyar a Magdalena, sentado junto a Jelly Lorena, Neville, doña Lydia y don Bob; un poco más allá se encuentra la profesora Carol observando el programa. La doctora Alya asiste a la gala luciendo un elegante vestido en compañía de su esposo Cihan, sosteniendo una pancarta gigante para animar a su pequeño hijo Deniz Cihan. Lorena Lucía tampoco quiso perderse el evento y asiste feliz tomada de la mano de su pretendiente Carlos.
—¡Jelly Lorena! Qué enorme y grato milagro encontrarte en este evento —saluda Lorena Lucía, sonriendo al ver a su tocaya.
—¡Hola, tocaya! Pues sí, aquí estamos. Vine acompañada de Neville, mi adorado novio —responde Jelly Lorena con orgullo, rodeándolo con un fuerte brazo.
Lorena Lucía observa a Neville con una mirada coqueta y un tanto pícara.
—¡Oh, vaya, Jelly Lorena! No tenía la menor idea de que tuvieras un novio tan sumamente guapo y bien parecido.
—Así es, Lorena Lucía... Pero te aclaro desde ya que este novio es exclusivo para mí y de nadie más —sentencia Jelly con una sonrisa celosa.
Para cortar la tensión, Jelly Lorena se inclina y planta un tierno beso en los labios de Neville, mientras que Lorena Lucía hace lo propio al besar a Carlos.
—¡Shhh! —exclama don Bob desde la fila trasera, ajustándose los lentes—. Silencio absoluto por favor, que la función está a punto de comenzar.
—¡Hola, tocaya! Pues sí, aquí estamos. Vine acompañada de Neville, mi adorado novio —responde Jelly Lorena con orgullo, rodeándolo con un fuerte brazo.
Lorena Lucía observa a Neville con una mirada coqueta y un tanto pícara.
—¡Oh, vaya, Jelly Lorena! No tenía la menor idea de que tuvieras un novio tan sumamente guapo y bien parecido.
—Así es, Lorena Lucía... Pero te aclaro desde ya que este novio es exclusivo para mí y de nadie más —sentencia Jelly con una sonrisa celosa.
Para cortar la tensión, Jelly Lorena se inclina y planta un tierno beso en los labios de Neville, mientras que Lorena Lucía hace lo propio al besar a Carlos.
—¡Shhh! —exclama don Bob desde la fila trasera, ajustándose los lentes—. Silencio absoluto por favor, que la función está a punto de comenzar.
Las luces del auditorio se apagan por completo, dejando el lugar en penumbras, mientras los potentes reflectores del escenario se encienden con tonalidades azules y violetas. El público estalla en aplausos hacia los pequeños músicos. La respetable directora, Miss Halsey, camina hacia el centro del escenario con un micrófono en mano para ofrecer el discurso de bienvenida.
—Thank you for coming. Enjoy the show. (Gracias por asistir esta noche. Disfruten del espectáculo).
El telón se abre formalmente, dando inicio a la primera gran interpretación de la noche a cargo de los alumnos de Octavo Grado, liderados por Noelia, Lillwsisa, Deniz Cihan y el resto de los niños de la clase.
La velada arranca con una espectacular e intensa versión del clásico “Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler, contando con la potente y angelical voz de Lillwsisa en el micrófono principal. Al escuchar los primeros acordes de lo que resulta ser su canción favorita en el mundo, Lorena Lucía y Jelly Lorena intercambian una mirada de profunda emoción mientras se acurrucan en los hombros de sus respectivas parejas. En medio del clímax de la canción, Lillwsisa sorprende a todos los presentes al improvisar magistralmente unas emotivas líneas en su lengua materna:
—Thank you for coming. Enjoy the show. (Gracias por asistir esta noche. Disfruten del espectáculo).
El telón se abre formalmente, dando inicio a la primera gran interpretación de la noche a cargo de los alumnos de Octavo Grado, liderados por Noelia, Lillwsisa, Deniz Cihan y el resto de los niños de la clase.
La velada arranca con una espectacular e intensa versión del clásico “Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler, contando con la potente y angelical voz de Lillwsisa en el micrófono principal. Al escuchar los primeros acordes de lo que resulta ser su canción favorita en el mundo, Lorena Lucía y Jelly Lorena intercambian una mirada de profunda emoción mientras se acurrucan en los hombros de sus respectivas parejas. En medio del clímax de la canción, Lillwsisa sorprende a todos los presentes al improvisar magistralmente unas emotivas líneas en su lengua materna:
“Aanchatam kuyaykiku, mamita Charo, papito Raúl... Ckunankama churi kani.”
“I think I'm going back / To the things I learnt so well in my youth / I think I'm returning to / Those days when I was young enough to learn the truth.”
“Todos yiran y yiran / Todos bajo el sol / Se proyecta la vida / Mariposa tecknicolor.”
“Why do you build me up (Build me up) / Buttercup, baby / Just to let me down? (Let me down) / As you do, first of all...”
El carismático niño Deniz Cihan toma el micrófono central e interpreta, en compañía de un dinámico grupo de coreografía, la divertida canción “Amor de Verano”, un tema clásico del Dúo Dinámico que popularizaran Pancho y Javi en la televisión.
“Dime dime dime dime amor / Dime dime que es verdad / Lo que sientes en tu corazón / Es amor en realidad.”
El concierto escolar culmina con una interpretación monumental y electrizante de “Rock ’n’ Roll Dreams Come Through”, el grandioso tema original de Jim Steinman.
“I treasure your love / I want to show you how to use it / You've been through a lot of pain in the dirt / And I know you've got the scars to prove it.”
La pieza cuenta con un espectacular ensamble donde el profesor Finn ejecuta un solo magistral en la guitarra eléctrica y la joven Magdalena desliza sus dedos con maestría sobre las teclas del piano.
“There's always something magic / (There's always something magic) / There's always something new (new) / And when you really-really need it the most / That's when rock and roll dreams come through.”
Para cerrar con broche de oro, el profesor Erwin Sear se adelanta al proscenio e improvisa un desgarrador y asombroso solo de saxofón. Es el cierre perfecto y magistral para una exitosa presentación infantil. El director musical Finn, Magdalena, Erwin Sear y la totalidad de los niños realizan una respetuosa reverencia coordinada hacia el frente mientras reciben una ensordecedora y prolongada ovación de pie por parte del público asistente.
Al concluir la exitosa gala en los camerinos, Viviana y Marcelo se aproximan con timidez al grupo para hablar con Lillwsisa.
—Estuviste verdaderamente genial sobre el escenario, Lillwsisa... Te felicito con todo mi corazón —expresa Viviana con los ojos húmedos.
—Muchísimas gracias... Viviana —responde la niña con madurez.
—Te felicito de verdad, Lillwsisa... Me dejaste completamente sorprendido y maravillado cuando cantaste esa hermosa frase en quechua... ¡Fue algo sencillamente espectacular! —apoya Marcelo con orgullo.
—Muchas gracias... Marcelo.
En ese preciso momento, la doctora Alya y su esposo Cihan se aproximan al camerino acompañando al pequeño Deniz Cihan, quien luce una enorme medalla de participación.
—Estuviste fantástica, Lillwsisa. Qué voz tan hermosa posees.
—Muchísimas gracias por el halago, señora Alya.
—Por favor, mi amor, no me digas señora. Recuerda que yo fui la doctora encargada de ayudarte a venir a este mundo... Dime simplemente Alya, ¿sí?
—Está bien, muchas gracias, Alya.
—Eres una niña sumamente afortunada y bendecida, Lillwsisa —comenta Alya con una tierna sonrisa—. Tienes la inmensa dicha de contar con dos madres y dos padres maravillosos que te aman con todas las fuerzas de su ser.
—¡¡¡Exacto, eso mismo digo yo!!! —interviene el ocurrente Deniz Cihan—. ¡¡¡Yo solo tengo a mi mamá y a mi papá vigilándome, en cambio tú tienes el doble de amor y de regalos de cumpleaños!!! ¡¡¡Eres una suertuda!!!
—Supongo que viéndolo desde ese punto de vista... sí que soy una niña muy afortunada, ¿no creen? —comenta Lillwsisa, sonriendo por primera vez con total aceptación hacia sus padres biológicos, Viviana y Marcelo.
—Estuviste verdaderamente genial sobre el escenario, Lillwsisa... Te felicito con todo mi corazón —expresa Viviana con los ojos húmedos.
—Muchísimas gracias... Viviana —responde la niña con madurez.
—Te felicito de verdad, Lillwsisa... Me dejaste completamente sorprendido y maravillado cuando cantaste esa hermosa frase en quechua... ¡Fue algo sencillamente espectacular! —apoya Marcelo con orgullo.
—Muchas gracias... Marcelo.
En ese preciso momento, la doctora Alya y su esposo Cihan se aproximan al camerino acompañando al pequeño Deniz Cihan, quien luce una enorme medalla de participación.
—Estuviste fantástica, Lillwsisa. Qué voz tan hermosa posees.
—Muchísimas gracias por el halago, señora Alya.
—Por favor, mi amor, no me digas señora. Recuerda que yo fui la doctora encargada de ayudarte a venir a este mundo... Dime simplemente Alya, ¿sí?
—Está bien, muchas gracias, Alya.
—Eres una niña sumamente afortunada y bendecida, Lillwsisa —comenta Alya con una tierna sonrisa—. Tienes la inmensa dicha de contar con dos madres y dos padres maravillosos que te aman con todas las fuerzas de su ser.
—¡¡¡Exacto, eso mismo digo yo!!! —interviene el ocurrente Deniz Cihan—. ¡¡¡Yo solo tengo a mi mamá y a mi papá vigilándome, en cambio tú tienes el doble de amor y de regalos de cumpleaños!!! ¡¡¡Eres una suertuda!!!
—Supongo que viéndolo desde ese punto de vista... sí que soy una niña muy afortunada, ¿no creen? —comenta Lillwsisa, sonriendo por primera vez con total aceptación hacia sus padres biológicos, Viviana y Marcelo.
En ese instante de reconciliación, la pequeña corre a fundirse en un cálido abrazo con sus queridos padres de crianza, doña Charo y don Raúl, quienes la llenan de besos y elogios por su impecable presentación.
Por otra parte, la guapísima profesora Carol se acerca al área de camerinos para extender sus felicitaciones a los alumnos. Al verla llegar, el pequeño Deniz Cihan suelta un hondo suspiro de enamorado, se acomoda el cuello de la camisa y da un paso al frente con total propiedad.
—Miss Carol... requiero aprovechar este momento para confesarle una cosa sumamente importante... Usted es la mujer más hermosa del planeta y yo deseo formalmente que sea mi novia a partir de hoy —declara el niño con total seriedad.
—¿Perdón? ¿Cómo dices, Deniz Cihan? —reacciona la maestra, conteniendo la risa—. ¿Acaso me estás proponiendo matrimonio o noviazgo?
—Sí, Miss Carol. ¿Aceptaría usted ser mi novia oficial?
—A ver, mi cielo... ¿No te parece que estás todavía un poquito muy chiquito para mí?
—El verdadero amor no conoce de límites, no tiene barreras ni le importa la edad, Miss Carol —responde el niño Deniz Cihan con una seguridad pasmosa.
—Bueno, en eso tienes toda la razón del mundo, pequeñín —sonríe la guapa profesora—, pero da la casualidad de que yo ya tengo un compromiso sentimental muy serio.
Por otra parte, la guapísima profesora Carol se acerca al área de camerinos para extender sus felicitaciones a los alumnos. Al verla llegar, el pequeño Deniz Cihan suelta un hondo suspiro de enamorado, se acomoda el cuello de la camisa y da un paso al frente con total propiedad.
—Miss Carol... requiero aprovechar este momento para confesarle una cosa sumamente importante... Usted es la mujer más hermosa del planeta y yo deseo formalmente que sea mi novia a partir de hoy —declara el niño con total seriedad.
—¿Perdón? ¿Cómo dices, Deniz Cihan? —reacciona la maestra, conteniendo la risa—. ¿Acaso me estás proponiendo matrimonio o noviazgo?
—Sí, Miss Carol. ¿Aceptaría usted ser mi novia oficial?
—A ver, mi cielo... ¿No te parece que estás todavía un poquito muy chiquito para mí?
—El verdadero amor no conoce de límites, no tiene barreras ni le importa la edad, Miss Carol —responde el niño Deniz Cihan con una seguridad pasmosa.
—Bueno, en eso tienes toda la razón del mundo, pequeñín —sonríe la guapa profesora—, pero da la casualidad de que yo ya tengo un compromiso sentimental muy serio.
La maestra voltea hacia un lado y mira con ojos de enamorada a su colega, el profesor Erwin Sear, quien la recibe con una sonrisa. El pequeño Deniz Cihan baja los hombros, visiblemente deprimido por el rechazo amoroso.
—Vamos, Deniz, no te pongas triste —le aconseja Miss Carol, guiñándole un ojo—. ¿Por qué mejor no buscas conquistar a una linda niña de tu edad? Mira, ahí tienes a Lillwsisa, o tal vez a la pequeña Noelia.
El niño Deniz Cihan voltea la mirada hacia donde se encuentran Lillwsisa y Noelia; ambas niñas, al percatarse de la situación, le lanzan un pícaro guiño de ojo al mismo tiempo. El niño suelta un hondo suspiro de resignación y fascinación por ambas amiguitas. Acto seguido, Noelia aprovecha para alzar la voz e invitar formalmente a todos sus compañeritos a su esperada fiesta de cumpleaños el próximo fin de semana.
Por su parte, en el vestíbulo principal del teatro, la directora Miss Halsey se aproxima con paso firme para entablar conversación con Ana Lu.
—Vamos, Deniz, no te pongas triste —le aconseja Miss Carol, guiñándole un ojo—. ¿Por qué mejor no buscas conquistar a una linda niña de tu edad? Mira, ahí tienes a Lillwsisa, o tal vez a la pequeña Noelia.
El niño Deniz Cihan voltea la mirada hacia donde se encuentran Lillwsisa y Noelia; ambas niñas, al percatarse de la situación, le lanzan un pícaro guiño de ojo al mismo tiempo. El niño suelta un hondo suspiro de resignación y fascinación por ambas amiguitas. Acto seguido, Noelia aprovecha para alzar la voz e invitar formalmente a todos sus compañeritos a su esperada fiesta de cumpleaños el próximo fin de semana.
Por su parte, en el vestíbulo principal del teatro, la directora Miss Halsey se aproxima con paso firme para entablar conversación con Ana Lu.
—Fue un concierto verdaderamente magistral y exitoso, ¿no le parece, profesora Ana Lu?—Así es, Directora. Los niños realizaron una presentación impecable y digna de orgullo —responde la maestra con una sonrisa.
—Ana Lu... —cambia Miss Halsey, adoptando un tono más severo y cruzándose de brazos—. Me han llegado ciertos rumores de pasillo que aseguran haberla visto en una actitud sumamente cercana y afectuosa con el padre de una de sus alumnas. ¿Acaso no es usted consciente de que el reglamento interno de la institución prohíbe terminantemente los lazos sentimentales entre el personal docente y los padres de familia?
—Lo sé perfectamente, Miss Halsey... Pero recuerde que el amor verdadero no conoce de límites ni de reglamentos humanos.
—Pues... viéndolo desde esa perspectiva, supongo que es verdad —admite la directora, suavizando el rostro—. A propósito de cosas extrañas... ¿Es verdad ese rumor que corre en el barrio de que usted posee la facultad de ver e interactuar con la gente muerta?
—Así es, Directora. De hecho, precisamente en este momento, hay un par de personas muy especiales detrás de usted que insisten en mandarle unos muy cariñosos saludos.
Ana Lu señala con el dedo hacia el fondo del pasillo iluminado. Miss Halsey voltea lentamente y, para su absoluta sorpresa, divisa las siluetas espirituales de su querido hermano Emilio y de su difunto sobrino Gerardo. Ambos lucen impecables, envueltos en una paz infinita y regalándole una cálida sonrisa de despedida. Miss Halsey esboza una lágrima de profunda dicha y alivio al comprobar que sus seres queridos finalmente descansan en paz en el cielo. Sintiéndose realizada, Ana Lu da media vuelta y corre a reunirse con José Emilio y la pequeña Noelia, listos para iniciar una nueva vida juntos.
🎂 EL GRAN FINAL: UNA CELEBRACIÓN DE AMOR Y LORENAS
Días más tarde, el sol radiante de Miami ilumina el espectacular jardín del conjunto residencial, donde Ana Lu y José Emilio celebran por todo lo alto el cumpleaños de la pequeña Noelia. A la gran gala asisten todos los personajes que han formado parte de esta gran historia: Sofía y Rigo llegan tomados de la mano destilando elegancia, al igual que Amber y Benito, quienes no paran de sonreírse mutuamente. También se encuentran presentes Magdalena y Domingo compartiendo miradas de complicidad, Jelly Lorena abrazando cariñosamente a Neville, y los orgullosos abuelos don Bob y doña Lydia. La pequeña Lillwsisa corre por el césped junto a sus dos parejas de padres, doña Charo con don Raúl y Viviana con Marcelo, en perfecta armonía familiar, mientras el travieso Deniz Cihan hace de las suyas bajo la atenta mirada de la doctora Alya y su esposo Cihan. Miss Halsey también se hace presente acompañando a su bella sobrina Lorena Lucía, y para sorpresa de muchos, Fer asiste feliz del brazo de DJ Angel, habiendo formalizado su hermosa relación sentimental.
La animación musical de la fiesta corre a cargo de Jelly Lorena, quien realiza su gran debut profesional como cantante interpretando con maestría el tema “Diamante” de Karen Sofía, seguido de su aclamado éxito inédito “Noche Estrellada”. Minutos después, Lorena Lucía sube al escenario para cantar a todo pulmón su gran éxito titulado “Por mí”. Para el clímax del show y para sorpresa de todos, ambas deciden unir sus potentes voces para presentarse formalmente como el nuevo y definitivo dueto musical de la industria: “Las Lorenas”, demostrando que la música y el cariño vencieron por completo a la antigua profecía.
Para el acto central de la tarde, José Emilio Arizmendi decide subir al escenario portando un micrófono. Su hermana Magdalena lo acompaña desde el piano de cola para iniciar una íntima sesión acústica.
Con una voz sumamente afinada y llena de sentimiento, José Emilio interpreta el clásico tema “Noelia”, dedicándoselo con profundo amor a su pequeña hija. Acto seguido, deleita a los asistentes con una hermosa versión en idioma catalán de “Blowin' in the Wind”, seguida de la romántica melodía “Un tiempo para nosotros” de Braulio. Para cerrar las sorpresas, Ana Lu sube al escenario y, a dúo con su prometido, interpretan con una química perfecta el tema “Laberintos”, original de Lucero y Mijares.
El concierto privado culmina cuando José Emilio toma la mano de Ana Lu y entona con el alma los versos del tema principal, “Amor sin límite”, de José Luis Perales:
Al concluir la maravillosa melodía, todos los invitados se congregan alrededor de la mesa principal, donde reposa un espectacular pastel decorado con velas encendidas. Al unísono, las voces de los presentes se unen para entonar el tradicional "Happy Birthday" en una hermosa mezcla de idiomas:
—“Happy birthday to you, happy birthday dear Noelia, happy birthday to you... ¡Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños felices, te deseamos a ti!”
“El amor es humilde sin límites / Es comprensivo sin límites / Y es la justicia sin límites, sin límites / Es siempre tierno y dice la verdad...”
Al concluir la maravillosa melodía, todos los invitados se congregan alrededor de la mesa principal, donde reposa un espectacular pastel decorado con velas encendidas. Al unísono, las voces de los presentes se unen para entonar el tradicional "Happy Birthday" en una hermosa mezcla de idiomas:
—“Happy birthday to you, happy birthday dear Noelia, happy birthday to you... ¡Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños felices, te deseamos a ti!”
La pequeña Lillwsisa da un paso adelante y, con una sonrisa radiante, le interpreta el feliz cumpleaños en un fluido idioma quechua, mientras que Deniz Cihan hace lo propio entonándolo con gracia en idioma turco. Noelia, con el corazón desbordando felicidad, rodea a sus dos grandes amigos en un fuerte y sincero abrazo mientras los flashes de las cámaras fotográficas inmortalizan el hermoso momento para el recuerdo.
—¡¡¡Y ahora, que pida un gran deseo antes de soplar las velas!!! —exclaman los invitados con entusiasmo.
La pequeña Noelia cierra sus ojitos por un instante, abre los brazos y contempla detenidamente la hermosa estampa que la rodea: a su amado padre José Emilio tomado de la mano de su nueva mamá, la maestra Ana Lu; a su tía Magdalena feliz junto a Domingo; a sus inseparables amigos Lillwsisa y Deniz Cihan sonriendo junto a sus familias reunidas y en paz; y a la totalidad de sus seres queridos congregados en perfecta armonía. Sabiéndose la niña más bendecida del mundo, eleva una mirada de complicidad hacia el cielo azul, sabiendo que su mamita la observa con una sonrisa desde la eternidad, llena sus pulmones de aire y sopla con fuerza las velas del pastel. Los invitados estallan en una ensordecedora lluvia de aplausos, risas y felicitaciones. Noelia es plenamente feliz.
🎬 FIN
***La canción elegida es "Rock n roll dreams come through" interpretada por Jim Steinman :











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